NÚCLEOS AMBIENTALES DESAFÍOS Y ESPERANZAS
Escrito por Corresponsal   

INTRODUCCIÓN

La Mentalidad es la clave explicativa del MCC que traspasa todo su quehacer, respondiendo así al porque somos lo que somos, porque hacemos lo que hacemos y como lo hacemos, dándonos la base para juzgar la realidad, determinando la finalidad, y los cauces para conseguirla en formas concretas a través de su propio método y la aplicación de sus estrategias.

El MCC es un movimiento de Iglesia, por tanto, su finalidad es la finalidad de la Iglesia: Evangelizar, y una de las formas que le es propia, es la creación de Núcleos de Cristianos que, insertados en las realidades temporales, inviten a vivenciar en forma sencilla, profunda y comprometida la Fe en Cristo.

Concientes de la tarea ineludible que nos compete como "Sal y Luz en el mundo", en el VIII encuentro interamericano de B. Aires en el año 1992 y en el IX encuentro interamericano de Asunción en 1996, se nos insta a priorizar la creación de Núcleos Ambientales con miras a optimizar la finalidad última del MCC.

Por otra parte, en el XVIII encuentro nacional realizado en Coyhaique en el año 2001,se le solicita a los secretariados diocesanos trabajar e incentivar estas propuestas.

Compenetrados de la urgente necesidad de desarrollar material de estudio que aclare conceptos, que incentiven y motiven a la formación, eficacia y proyección de los núcleos ambientales, es que el Secretariado Diocesano entrega estos primeros aportes a la comunidad cursillista de nuestra diócesis de Valparaíso.

MARCO REFERENCIAL:Invitados por Cristo, vivimos la experiencia de nuestro cursillo primario y, luego de los tres encuentros, salimos con la cabeza llena de ideas y el corazón lleno de fuego a vivir nuestro "Cuarto Día" en el que haremos vida la vida de Jesús.

La pregunta que cabe: ¿Vida de Jesús "Sólo" en nosotros y "para" nosotros?.

El evangelista Mateo en el capítulo 10, versículo 7, nos comenta del mandato emanado de Jesús para todos los hombres y mujeres seguidores de Cristo, nosotros, los cristianos, : "Mientras vayan caminando, proclamen que el reino de Dios está cerca"

San Lucas, en el capítulo 10, versículos 1 y 2, nos lo refuerza " Después de esto, el Señor eligió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos, delante de Él, a todas las ciudades y lugares a donde Él debía ir. Les dijo: " hay mucho que cosechar, pero los obreros son pocos; por eso, rueguen al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha".

Más bien, pareciera ser un mandato que nos urge no sólo a vivirlo al interior personal y familiar sino y, principalmente, en el ambiente extra-familiar, donde trabajamos o nos desenvolvemos en la sociedad.

Por otra parte, el magisterio de nuestra Iglesia, pendiente de las realidades temporales en las que estamos insertos, permanentemente esta preocupado de ayudarnos a redescubrir y a mostrarnos caminos para ser los obreros que Cristo necesita para formar el Reino de Dios aquí en la tierra.

Es así como Su Santidad Juan XXIII en el año 1959 convoca el Concilio Vaticano II y S.S. Pablo VI el 18 de Noviembre de 1965 proclama el decreto sobre el "Apostolado de los Seglares": "Apostolicam actuositatem" en cuyo capítulo II, Nº6, refiriéndose a el apostolado y la evangelización y santificación de los hombres plantea:

"La misión de la Iglesia tiene como fin la salvación de los hombres, la cual hay que conseguir con la fe en Cristo y con su Gracia. Por tanto, el apostolado de la Iglesia y de todos sus miembros se ordena en primer lugar a manifestar al mundo con palabras y obras el mensaje de Cristo y a comunicar su Gracia".

En otro párrafo señala: " Este apostolado, sin embargo, no consiste sólo en el testimonio de vida. El verdadero apóstol busca ocasiones para anunciar a Cristo con la palabra, ya a los no creyentes, para llevarlos a la fe; ya a los fieles, para instruirlos, confirmarlos y estimularlos a mayor fervor de vida: porque la caridad de Cristo nos constriñe (2Cor 5,14). En el corazón de todos deben resonar aquellas palabras del apóstol:¡ Ay de mí si no evangelizare! (1Cor 9,16)".

En el Nº13 del mismo capítulo, refiriéndose al medio social, señala: " El apostolado en el medio social, es decir, el afán por llenar de espíritu cristiano el pensamiento y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad en que uno vive, es hasta tal punto deber y carga de los seglares, que nunca podrá realizarse convenientemente por los demás. En este campo los seglares pueden ejercer el apostolado del compañero con el compañero. Es aquí donde se complementa el testimonio de la vida con el testimonio de la palabra. En el campo del trabajo, de la profesión, del estudio, de la vecindad, del descanso o de la convivencia, son los seglares los más aptos para ayudar a sus hermanos".

"Los seglares cumplen en el mundo esta misión de la Iglesia, ante todo, con la concordancia entre su vida y su fe, con la que se convierten en luz del mundo; con la honradez en todos sus actos, la cual atrae a todos hacia el amor de la verdad y del bien y, finalmente, a Cristo y a la Iglesia; con la caridad fraterna, por la que, participando en las condiciones de vida, trabajo, sufrimientos y aspiraciones de los hermanos, disponen insensiblemente los corazones de todos hacia la acción de la gracia salvadora; con la plena conciencia de su papel en la edificación de la sociedad, por la que se esfuerzan en llenar de magnanimidad cristiana su actividad doméstica, social y profesional. De esta forma, su modelo de proceder va penetrando poco a poco en el ambiente de su vida y de su trabajo".

"Este apostolado debe abarcar a todos los que se encuentran en el ambiente y no debe excluir bien espiritual o material alguno que pueda hacerles. Pero los verdaderos apóstoles, lejos de contentarse con esta sola actividad, ponen todo su empeño en anunciar a Cristo a sus prójimos también de palabra. Porque son muchos los hombres que sólo pueden escuchar el Evangelio o conocer a Cristo por sus vecinos seglares".

En " Los Fieles Laicos " ( Christifideles laici ), exhortación apostólica sobre la vocación y misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo, producto del Sínodo de los Obispos de 1987, S S Juan Pablo II, nos sumerge en la sabiduría de la parábola evangélica de los obreros de la viña ( Mt 20 ) y nos recuerda que San Gregorio Magno, predicando sobre esta dijo : " Fijaos en vuestro modo de vivir, queridísimos hermanos, y comprobad si ya sois obreros del Señor. Examine cada uno lo que hace y considere si trabaja en la viña del Señor "

Curiosamente, refleja también, las tentaciones a las que estamos expuestos los cursillistas, de las que no siempre podemos sustraernos:

- "La tentación de reservar un interés tan marcado por los servicios y las tareas eclesiales, de tal modo que frecuentemente se ha llegado a una práctica dejación de sus responsabilidades específicas en el mundo profesional, social, económico, cultural y político".

- "La tentación de legitimar la indebida separación entre fe y vida, entre la acogida del Evangelio y la acción concreta en las más diversas realidades temporales y terrenas".

El capítulo V, llamado: " Para que deis más fruto " nos llama a la formación como fieles laicos y, como los sarmientos unidos a la vid, nos insta a crecer, a madurar continuamente, a dar siempre más fruto. Somos interpelados en nuestra libertad por la llamada de Dios a crecer, a madurar, a dar fruto. No podemos dejar de responder, no podemos dejar de asumir nuestra personal responsabilidad. A esta responsabilidad, tremenda y enaltecedora, aluden las palabras graves de Jesús: " Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo echan al fuego y lo queman" ( Jn 15,6 ).

En nuestra existencia no pueden haber vidas paralelas: La vida espiritual con sus valores y exigencias y la denominada vida laical, es decir, la vida de familia, del trabajo, de las relaciones sociales, del compromiso político y de la cultura. El sarmiento arraigado en la vid que es Cristo, da fruto en cada sector de su actividad y de su existencia.

Es por esto que los invitamos, previa lectura y meditación del capítulo 15,1-17, del evangelista San Juan ( " Yo soy la vid; vosotros los sarmientos " ), a estudiar esta hermosa exhortación tan válida para nuestro quehacer ambiental, ya que su "objetivo es suscitar y alimentar una más decidida toma de conciencia del don y de la responsabilidad que todos los fieles laicos - y cada uno de ellos en particular - tiene en la comunión y en la misión de la Iglesia."

El "Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica" es también una rica fuente de la palabra de Dios que nosotros debemos consultar constantemente. Así, las orientaciones del trabajo ambiental y de los Núcleos ambientales que formemos para llevar a cabo nuestra finalidad última, ser fermentos del Evangelio en nuestros ambientes, estarán iluminados por la Verdad de Cristo.

En el Nº 899 nos dice ..." La iniciativa de los cristianos laicos es particularmente necesaria cuando se trata de descubrir o de idear los medios para que las exigencias de la doctrina y de la vida cristiana impregnen las realidades sociales, políticas y económicas...", o sea, no existen reglas, ni "formas tipo" de fermentar el evangelio ni de formar nuestros núcleos ambientales para cambiar los valores humanos por los valores evangélicos de las realidades temporales que en suerte nos toca vivir a cada uno de nosotros.

También el Nuevo Catecismo plantea la necesidad de organizarse para llevar a cabo la misión evangelizadora, para nosotros, núcleos ambientales, al decir en el Nº909 ..."Los laicos, además, juntando también sus fuerzas, han de sanear las estructuras y las condiciones del mundo, de tal forma que, si algunas de sus costumbres incitan al pecado,( entendiendo pecado como un abuso de su libertad por parte del hombre o la mujer que desobedece al mandamiento de Dios, prefiriéndose a sí mismo. Nº 397 del catecismo de la Iglesia Católica),todas ellas sean conformes con las normas de la justicia y favorezcan en vez de impedir la práctica de las virtudes. Obrando así, impregnarán de valores morales toda la cultura y las realizaciones humanas"...

En la carta apostólica "Novo Millennio Ineunte" que nos regalara el Santo Padre, SS Juan Pablo II, al concluir el gran Jubileo del año 2000, también encontramos elementos que nos enriquecen e impulsan en nuestra labor de inculturación del Evangelio.

El capítulo III plantea nuevamente :..." He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,20). Esta certeza, queridos hermanos y hermanas, ha acompañado a la Iglesia durante dos milenios y se ha avivado ahora en nuestros corazones por la celebración del Jubileo. De ella debemos sacar un renovado impulso en la vida cristiana, haciendo que sea, además, la fuerza inspiradora de nuestro camino. Conscientes de esta presencia del Resucitado entre nosotros, nos planteamos hoy la pregunta dirigida a Pedro en Jerusalén, inmediatamente después de su discurso de Pentecostés: "¿ Que hemos de hacer, hermanos ?. (Hch 2,37)"...

En el Nº 40, referido al Anuncio de la Palabra:..." Hoy se ha de afrontar con valentía una situación que cada vez es más variada y comprometida, en el contexto de la globalización y de la nueva y cambiante situación de los pueblos y culturas que la caracteriza." ..." Esta pasión suscitará en la Iglesia una nueva acción misionera, que no podrá ser delegada a unos pocos especialistas, sino que acabará por implicar la responsabilidad de todos los miembros del Pueblo de Dios. Quién ha encontrado verdaderamente a Cristo no puede tenerlo sólo para sí, debe anunciarlo."...

..." Un nuevo siglo y un nuevo milenio se abren a la luz de Cristo. Pero no todos ven esta luz. Nosotros tenemos el maravilloso y exigente cometido de ser su "reflejo".... Es un modo de expresar lo que Cristo mismo dice, al presentarse como "Luz del mundo"(Jn 8,12) y al pedir a la vez a sus discípulos que fueran "la luz del mundo" ( Mt 5,14)."

Hasta aquí nos hemos detenido en el Evangelio, el Nuevo Catecismo, Concilio Vaticano II, y algunos escritos emanados de la sabiduría del Santo Padre Juan Pablo II. El tema no está agotado. Podríamos remitirnos a las Conclusiones de Santo Domingo del año 1992, a las Orientaciones Pastorales para el quinquenio 2001-2005 de la Conferencia Episcopal de Chile, a la exhortación Iglesia en América, etc..

Nos quedan claro dos de los elementos básicos para llevar a cabo con éxito nuestra tarea evangelizadora: por una parte el mandato emanado del Evangelio (acción) y por otra la necesidad de estudiar los documentos del magisterio de la Iglesia (estudio) para estar en consonancia con sus prioridades y formas de llevar a cabo esta labor.

El tercer elemento es la oración (piedad). Nuestra acción solo dará los frutos esperados tomados de la mano de Dios. Ya en el Éxodo 4,10-13, ante las dudas de Moisés, Yavé le recuerda que en toda obra o misión emprendida El estará allí junto a él:..." Moisés dijo a Yavé: mira, Señor, que yo nunca he tenido facilidad para hablar, y no me ha ido mejor desde que hablas a tu servidor: mi boca y mi lengua no me obedecen. Le respondió Yavé: ¿ quién ha dado la boca al hombre ? ¿ quién hace que uno hable y el otro no ? ¿ quién hace que uno vea y que el otro sea ciego o sordo ? ¿ no soy yo Yavé ?. Anda ya, que yo estaré en tu boca y te enseñaré lo que has de hablar "

¿ Y en cuántos pasajes del nuevo testamento vemos como la segunda persona de la Santísima Trinidad, Jesús, el maestro de Nazaret, lo dejaba todo y partía al encuentro del Padre en la oración ?

Por ello, no debemos descuidar la intendencia espiritual, el éxito de nuestros núcleos ambientales y de la tarea evangelizadora encargada al hombre y mujer cursillista sólo lo conseguiremos manteniendo nuestras "tres patas del trípode equilibradas". He allí el secreto y sostén de nuestra vida cristiana y su misión, ya que la piedad constituye el fundamento y la fortaleza, el estudio aporta la habilidad y la orientación, mientras que, la acción será proyección y efectividad.

Ahora los invitamos a espigar en los documentos propios del Movimiento de Cursillos de Cristiandad entendiendo que esta visión necesariamente será incompleta y que cada uno de nosotros, atendiendo a nuestra propia realidad temporal, podremos profundizar.

Los Cursillos de Cristiandad y su realidad apostólica contaron siempre con el apoyo de Monseñor Juan Hervàs, sin embargo, en el año 1955 se produce el relevo episcopal en Mallorca y llega a hacerse cargo de la diócesis Monseñor Enciso Viana quién, en 1956, publica una carta pastoral sobre cursillos de cristiandad que pone en peligro su existencia. El 3 de Septiembre de 1957, Monseñor Hervàs, en respuesta, publica " Los Cursillos de Cristiandad, instrumento de renovación cristiana " en que fundamenta lo teológico-pastoral y el método del MCC. Allí, al analizar la esencia de los cursillos de cristiandad, ya podemos descubrir lo siguiente:

..." Así pues, la finalidad precisa y concreta que se proponía no había de tender exclusivamente a aumentar el número de devotos practicantes, ni directamente a salvar almas extraviadas, o a aumentar los cuadros de las organizaciones existentes, a crear una nueva organización, sino que, sin excluir estos objetivos ni dejar de emplearlos en su justa medida, su concepción apostólica quedaba plasmada en el pensamiento de " estructurar cristiandad" a través de católicos prácticos que, con su vida, dieran la tónica cristiana a un ambiente, el cual, en el fondo y en extensos sectores, a pesar de apariencias más o menos brillantes y esplendorosa, había dejado de ser cristiano. Para ello era necesario poner todos los resortes de la vida humana al servicio de la vida divina, a fin de que los criterios de Cristo penetraran en la sociedad y su doctrina y su ley la renovaran y plasmaran enteramente consiguiendo de este modo no solo hacer a estos o aquellos hombres menos malos o simplemente buenos, sino montar y estructurar el nuevo orden cristiano "el mundo mejor cual Dios lo quiere y al que es preciso rehacer desde sus cimientos"...

En "Génesis y teología del cursillo de cristiandad", tesis de Licenciatura en Teología Sistemática del sacerdote español José Ángel Saiz, cursillista y luego asesor del MCC, presentado a la comunidad cursillista en el año 1993, nos recuerda que la tarea del poscursillo es comunitaria, que es necesario liderar y formar nuestros núcleos ambientales para llevar a cabo nuestra tarea. "Transformar los ambientes no es tarea fácil, y menos realizándola a título personal, con un trabajo individualista de francotirador. Es preciso colaborar desde la Iglesia, integrándose y participando en una " cristiandad en acción ". Podemos definir una cristiandad en acción como un núcleo de cristianos en gracia, que conviven en un clima que hace posible el que se viva y se propague el Evangelio en el mundo".

En las conclusiones, en el Nº 37 plantea una vez más nuestra misión:..." La misión propia del seglar es la consagración del mundo encarnando a Cristo en todas las circunstancias de la vida. Esta misión tiene como notas características: el ser hombres, sobrenatural, apostólica y jerárquica. Todo miembro del Cuerpo Místico tiene una responsabilidad personal e intransferible. Todos somos responsables en la transformación del mundo y por lo mismo, todos hemos de ser dirigentes".

En Ideas Fundamentales, texto básico y de consulta permanente para nosotros, encontramos innumerables aportes a la tarea de la evangelización ambiental y los núcleos ambientales. Basados en ellas, continuaremos nuestras reflexiones.

NÚCLEOS AMBIENTALES

Mirada preliminar:

Los cambios en la sociedad en estos últimos decenios a los que aluden los escritos del Santo Padre, de nuestros Obispos, y de nuestro propio movimiento son fácilmente comprobados por cada uno de nosotros en el diario devenir.

La desintegración de la familia ronda en "nuestras propias familias", no es algo ajeno, o de la "sociedad" considerada como algo externo y ajeno a nosotros mismos, muchos tenemos hermanos, primos, amigos, conocidos o hasta nuestros propios padres en situaciones de divorcio efectivo o de hecho. La drogadicción y el alcoholismo nos golpea la puerta en nuestros hijos, no solo en los hijos de los vecinos. La cesantía nos apremia con todas las implicancias propias de esta terrible situación que esta demás describir. Nuestras relaciones interpersonales, con familiares, vecinos, compañeros de trabajo, etc., muchas veces están deterioradas producto de nuestra falta del ejercicio de la caridad. El materialismo y el consumismo nos ataca profundamente producto de las campañas publicitarias que nos motivan a adquirir bienes que muchas veces no nos son necesarios y que nos embarcan en una escalada de préstamos, tarjetas de crédito, financieras, etc..

La falta de solidaridad creciente y estimulada por el individualismo que nos hace preocuparnos de "lo nuestro" nos insensibiliza frente a las necesidades concretas de los demás, y solo cooperamos en alguna campaña, colecta, etc., para tranquilizar nuestra conciencia.

Y así por el estilo. Podríamos continuar describiendo nuestra realidad y la forma en que influye en nuestra conducta. Los invitamos a meditar al respecto.

Los aspectos positivos, nos influyen y nos impulsan a actuar de una determinada forma, es por ello que también nos detendremos en estos, sabiendo que, potenciados por la vida de Gracia y sostenidos por el Espíritu Santo, nuestro accionar será relevante en cada uno de los estamentos sociales en que nos movamos.

Como cursillistas estamos empeñados en el oficio de San Juan evangelista: " preparar los caminos para el Señor", es así como precursillamos permanentemente para que hombres y mujeres abran las puertas de sus corazones al Dios de la vida.

Nos esforzamos en la tarea familiar con nuestros cónyuges y nuestros hijos; de algún modo intentamos influir en los centros de padres de nuestros hijos y en las asociaciones deportivas. Con nuestro testimonio invitamos a descubrir a Cristo permanentemente. Esta labor, encomendada y propia de la Iglesia y del Movimiento, la realizamos también en nuestros ambientes laborales en los que lo heterogéneo de sus componentes y la variedad de sus intereses nos lo hacen cada día más difícil, de allí la necesidad de prepararnos más y mejor para la consecución exitosa de nuestras metas.

Todos nosotros, hombres y mujeres líderes del MCC, nos movemos en diferentes ambientes:

  • Familiar
  • Laboral
  • Centros de padres
  • Clubes deportivos y vecinales
  • Centros de madres y de voluntariado
  • Político
  • Gremial
  • Amistades
  • Etc.

Lo que primero debemos hacer al decidirnos a formar nuestro núcleo ambiental, es elegir uno de estos ambientes, no podemos pretender organizar e influir en todos aquellos ambientes en que de un modo u otro participamos diariamente.

Nos llama la atención que los ambientes que prioritariamente elegimos los cursillistas son: "la familia y los centros de padres", y no nos referimos sólo a las madres "Tiempo Completo", sino que quiénes tenemos un ambiente laboral también optamos por estos; tal vez por lo difícil, evitamos iniciar en nuestro lugar de trabajo la inculturación evangélica reiteradamente solicitada por nuestros pastores.

Los invitamos, pues, a evaluar y meditar con sinceridad y profundidad lo que San Gregorio Magno nos dice cuando es citado por el Santo Padre en la carta a Los Fieles Laicos.

"...examine cada uno lo que hace.."

Algunas definiciones básicas:

Como los núcleos ambientales en los que estamos empeñados se refieren a lo que conseguiremos apostólicamente actuando en nuestros ambientes, veamos que dice Ideas Fundamentales en su definición:AMBIENTE:

" Es el conjunto de personas, ideas, valores y circunstancias que concurren en un determinado tiempo y lugar y que influyen en el modo de ser, de pensar y actuar de todos."(IF 418)

Nosotros, hombres y mujeres cursillistas,( entendiéndose " cursillistas" como cristianos que, habiendo vivido la experiencia de cursillos de cristiandad, y mentalizados con la vida de Cristo, optamos por vivir y ejercer nuestro apostolado a la manera de cursillos ), pertenecemos a diferentes ambientes y estos nos influyen. Pero a la vez, estos ambientes pueden ser influidos y modificados por nosotros al impregnar de valores evangélicos a los hombres y mujeres que los componen, consiguiendo así, la tan ansiada evangelización de las estructuras de la sociedad.

Ha aparecido un nuevo concepto: "estructuras".ESTRUCTURAS:

" Sectores de la sociedad que tiene una organización propia con objetivos específicos " Ejemplo:

Estructura: Ministerio de Salud

Ambientes:

Hospitales

Clínicas

Centros médicos

Integran los ambientes:

Médicos

Dentistas

Enfermeras

Auxiliares

Secretarias, etc.

Otros ejemplos de estructuras: políticas, educacionales, empresariales, etc.

Las estructuras tienen diferentes ambientes y los ambientes están compuestos por personas, de allí que al evangelizar al hombre y la mujer que los compone, evangelizamos las estructuras y con ello a la sociedad, nuestra finalidad última.PASTORAL DE LA IGLESIA:

El movimiento de cursillos de cristiandad, como instrumento válido de evangelización, pertenece a la pastoral de la Iglesia, y se sitúa dentro de esta en la pastoral:

  • Profética
  • Kerigmática
  • Ambiental
  • De elite

Pastoral Profética: Es el anuncio-denuncia-llamamiento con una palabra que convierte y salva, que se convierte en acontecimiento, que abre espacio a Dios, porque crea hambre de Dios.

Pastoral Kerigmática: La Palabra debe ser una proclamación dinámica, que engendra crecimiento y plenitud por los frutos, una proclamación jubilosa que asume el dolor humano para transformarlo en vida, porque arranca de y lleva a un concepto pascual del hombre y de la historia.

Pastoral Ambiental: Como cursillistas líderes de núcleos ambientales, actuamos como agentes de cambio, de tal suerte que los cambios propios, profundos y rápidos que de por sí se producen en la sociedad los orientemos a una mayor humanización y liberación desde la perspectiva evangélica.

Pastoral de elite: El hombre y la mujer líder son los agentes renovadores de los ambientes y culturas y mediante ello, los agentes de cambio de estructuras. No habrá nuevas y renovadas estructuras si no hay hombres y mujeres líderes.

Para aproximarnos mejor a nuestro tema de los núcleos ambientales es preciso recordar la definición que de nuestro movimiento encontramos en ideas fundamentales.MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD:

" Es un movimiento de Iglesia que, mediante un método propio, posibilita la vivencia y convivencia de lo fundamental cristiano, ayudando a descubrir la vocación personal con respeto de la misma y "propician la creación de núcleos de cristianos que vayan fermentando de evangelio los ambientes"

De esta definición se desprende el compromiso específico del MCC, " el que se debe pedir, del que no se debe separar " ( IF 666). Y para poder llevarlo a cabo, la exigencia permanente, que emana de su característica inductiva, nos invita a la búsqueda, a la reflexión y al análisis de nuestros logros y fracasos en los planes y acciones concretas que realizamos para llevar a cabo la evangelización ambiental.

Este trabajo, por pertenecer a la pastoral de conjunto, no la debemos realizar solos, en IF 99 nos lo recuerdan: ..." la relación con otros movimientos y formas asociadas de apostolado laical debe ser, también, de comunión y participación; por ser cada uno espléndido reflejo de la Iglesia, y ser, entre sí, complementarios. Por eso, la apertura servicial y humilde a los otros movimientos; y la realización, en comunión con ellos, de la misión de la Iglesia".

La fuerza fermentadora de los núcleos ambientales se fundamenta en que esa acción es: "un signo de la comunión y de la unidad de la Iglesia en Cristo, quién dijo: " Donde dos o tres estén congregados en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos " (Mt 18,20), en estos grupos o núcleos, en efecto, se aúnan libertad y solidaridad; se ejerce la autoridad con el espíritu del Buen Pastor o de servicio; se vive ante la riqueza con una actitud diferente a la de nuestra sociedad; hay formas nuevas de organización y participación; se manifiesta que, sin una radical comunión con Dios en Jesucristo, toda otra forma de comunión puramente humana resulta incapaz de sustentarse y termina fatalmente volviéndose contra el mismo hombre...

...Estos grupos saben muy bien que para renovar la sociedad hay que salvar al hombre, y que para realizar esta labor deben actuar con " SU LIBRE INICIATIVA Y SIN ESPERAR PASIVAMENTE CONSIGNAS Y DIRECTRICES". Por eso, estos grupos o núcleos ambientales abren caminos hacia un nuevo tipo de sociedad y son un ejemplo de convivencia para todos los hombres". (IF 150).NÚCLEOS AMBIENTALES:

" Son un conjunto de cristianos que viviendo personal y comunitariamente la Gracia, de manera conciente creciente y compartida y potenciados por el amor, han asumido la tarea de transformar determinado ambiente mediante una estrategia evangelizadora"

El formar un núcleo ambiental necesariamente requiere de un líder que haya vivido la experiencia de cursillos que convoque a este grupo de cristianos y de personas de buena voluntad cuya orientación principal será ser fermento de los valores humanos y evangélicos en ese ambiente específico.

Como ya veíamos, nos movemos en diferentes ambientes, una vez que elijamos aquel en que deseamos formar nuestro núcleo ambiental, lo lideraremos y convocaremos a aquellos hombres y mujeres que estén en consonancia con los objetivos que perseguirá el núcleo.

QUIENES LO INTEGRAN:

  • Cristianos que muestren coherencia entre vida y fe.
  • Hombres y mujeres que pertenezcan a un mismo ambiente.
  • Hombres y mujeres que muestren interés en el objetivo a cambiarse en el ambiente
  • No es ámbito exclusivo de cursillistas
  • Pueden pertenecer personas de buena voluntad

COMO FORMO MI NÚCLEO AMBIENTAL:

Hay tantas respuestas como realidades temporales en las que estamos insertos, sin embargo, las agruparemos como primera aproximación:

  • Lo formo con cursillistas que existen en el ambiente que elegí
  • Lo formo con católicos no cursillistas que tienen inquietudes apostólicas
  • Lo formo con personas de buena voluntad, católicos o no-católicos unidos por un objetivo común

Estas formas válidas son a la vez combinables. Si sólo existe un o una cursillista más, lo (a) invito y juntos invitamos a otras personas a formar parte del núcleo ambiental para trabajar en conseguir un objetivo común que transforme nuestro ambiente.

Si no existen cursillistas en mi ambiente, ubico a líderes, los invito a formar un núcleo, los organizo y realizamos las transformaciones que decidamos en ese ambiente concreto.

De esta actividad, puede desprenderse un precursillo , para que con estos que he invitado a formar el núcleo ambiental, al vivir los tres encuentros en forma personal con el Señor, hablemos un lenguaje común, lo que nos facilitará y hará más eficiente la tarea evangelizadora.

Todo este trabajo, debemos realizarlo respetando la libertad de las personas y la orientación al descubrimiento de su propia vocación.

No olvidemos que el avance es lento y que nuestra mejor carta de presentación es nuestro testimonio de vida, coherente con nuestra fe.

Para que estos núcleos sean eficientes y efectivos en la consecución de sus metas es necesario tener objetivos claros y precisos que motiven a los integrantes del núcleo a trabajar por el. Lo ideal es que estos objetivos formen parte de la globalidad que representan las tareas apostólicas básicas que debe tener un núcleo ambiental como son:

  • Impregnar de valores evangélicos el ambiente elegido
  • Formar dirigentes cristianos
  • Vertebrar cristiandad
  • Precursillar descubriendo a los líderes que serán efecto multiplicador en la inculturación del evangelio

Teniendo estos objetivos generales como marco de referencia estamos concientes de que los objetivos específicos serán tan diversos como los ambientes a evangelizar y va a depender de cada realidad ambiental y de las personas que integren estos núcleos ambientales.

Es importante insistir en que la finalidad de los núcleos ambientales es fermentar de evangelio el ambiente elegido y no que el núcleo en sí se dedique a visitar enfermos, cárceles, hogares, etc. Sino que las personas componentes del núcleo ambiental motiven a todos los hombres y mujeres del ambiente al que pertenecen a lograr el objetivo específico ya decidido, por ejemplo: "Mejorar las relaciones interpersonales en la oficina".

Ahora bien, si como consecuencia de la transformación ambiental los componentes de ese ambiente deciden realizar este tipo de acciones solidarias, bien porque habla de la metanoia experimentada en los hombres y mujeres de ese ambiente.

DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS NÚCLEOS AMBIENTALES:

Aunque no existen esquema rígidos intentaremos algunas alternativas que pueden ser modificadas y mejoradas según la realidad ambiental de cada núcleo que formemos.

El número de componentes de los núcleos que formemos dependerá de nuestra propia realidad. Sin embargo, lo ideal es que sean pequeños (no sean más de ocho) para poder tener reuniones participativas, de fácil consenso, en los que se llegue con facilidad a acuerdos.

Una vez que hemos elegido a las personas para formar nuestro núcleo ambiental, los convocaremos a una reunión informativa para definir los objetivos específicos que deseamos lograr en nuestro ambiente, las actividades o acciones que realizaremos y la operatividad del núcleo.

Esta reunión puede tener diferentes esquemas, presentaremos algunos, intentando abarcar diversas situaciones de los ambientes en que podamos encontrarnos.

" NO OLVIDEMOS QUE PARA LA FORMACIÓN DE UN NÚCLEO AMBIENTAL SE REQUIERE DE UN LÍDER QUE HAYA VIVIDO LA EXPERIENCIA DE CURSILLOS, O SEA, NOSOTROS"

Esquema Nº1: " Esquema general "

  • Oración inicial
  • Motivación evangélica, por qué y para que estamos aquí
  • Definición del objetivo
  • Planificación

Esquema Nº 2: " Con católicos comprometidos "

  • Oración inicial
  • Lectura del evangelio
  • Comentario del evangelio
  • Planificación

Esquema Nº 3: " Con poco compromiso con el Señor, buenas personas "

  • Por qué estamos reunidos
  • Definición del objetivo
  • Planificación

Esquema Nº 4: " Todos cursillistas "

  • Oración inicial
  • Lectura y comentario del evangelio
  • Tema de reflexión
  • Tareas apostólicas
  • Oración final

Todos estos esquemas son válidos y podremos adaptarlos o modificarlos utilizando nuestra propia iniciativa para adecuarlos a los objetivos que persigamos.

El núcleo ambiental debe convertirse en una comunidad que se evangeliza a sí misma. La Gracia conciente, creciente y compartida transformará nuestros corazones y las vidas de cada uno de los que lo integramos convirtiéndonos en mejores testigos para llevar a cabo los objetivos propuestos.

Antes de continuar, es necesario precisar que los "núcleos ambientales" no son lo mismo que las "reuniones de grupo" ni las "ultreyas de centro o centros".

Leamos textualmente de IF Nº 465: " Hay dos medios básicos para crecer y perseverar en la vida cristiana dentro del poscursillo: la reunión de grupo para los individuos, y la ultreya para la comunidad. Aunque ambas son estructuras comunitarias, una se encamina principalmente al bien del individuo , y la otra al bien de la comunidad. Ambas son básicas en términos del método..."

Entonces, las reuniones de grupo tiene como objetivo nuestro propio y personal crecimiento espiritual, nuestra propia conversión, porque no podemos dar lo que no tenemos.

Los "centros" son un lugar de tránsito. Son las "canastas" para recibir a los nuevos hermanos que recién han vivido un cursillo y que allí puedan encontrar a las personas afines para formar sus propias reuniones de grupo.

Por ello, las reuniones de grupo y los "centros" no son lo mismo que los núcleos ambientales pues los objetivos son completamente distintos.

Ahora bien, si todos los miembros de una reunión de grupo trabajan en el mismo ambiente, por ejemplo: " todos son profesores del Colegio A- 25 ", entonces, teniendo un día distinto de reunión, para tratar y planificar lo propio y concerniente a ese ambiente en particular, ("el colegio A-25"), podrían cumplir los miembros de dicho grupo ambas funciones. De lo evaluado en nuestra diócesis en relación a nuestras reuniones de grupo aquí, en ninguna de ellas se dan estas características, más bien los miembros pertenecen a diferentes ambientes.

Por ser las reuniones de grupo el lugar donde se da la confianza y los momentos para tratar diferentes temas, obviamente, los otros integrantes podrán hacer aportes y ayudar en las diferentes situaciones que se les presenten a cada uno al realizar su trabajo en los núcleos ambientales de sus respectivos ambientes.

ANÁLISIS DEL AMBIENTE ELEGIDO PARA EVANGELIZAR

Hasta aquí entendemos que cada uno de nosotros forma parte de varios ambientes en la vida diaria; también, que responsablemente no podemos formar en cada uno de ellos un núcleo ambiental pues esto requiere de un tiempo de dedicación. Es por ello que los invitamos a elegir uno de todos los ambientes en que participamos para iniciar el trabajo ambiental. Les proponemos esforzarnos por desarrollar nuestros núcleos y su labor evangelizadora principalmente en nuestros ambientes de trabajo en los que la ausencia de fermentos de la palabra es notoria según lo hemos constatado aquí en nuestra diócesis.

Una vez elegido el ambiente a evangelizar, debemos preocuparnos por ANALIZAR ese ambiente en particular con:

  • Objetividad
  • Profundidad
  • Proyección

Junto a las personas de ese ambiente que hemos invitado a participar de este núcleo ambiental haremos un diagnóstico acabado de él, pues para proyectar un futuro promisor, aterrizado y factible, hay que conocer el pasado de este ambiente y esto se logra a partir del presente que tenemos. Así, al participar todos y debido a la diversidad de quiénes integramos el núcleo, obtendremos mayores variables , en donde nuestro diagnóstico será más profundo, veraz y confiable para el trabajo que deseamos realizar.

Al llevar a cabo el análisis del ambiente del que somos parte, debemos hacerlo con una visión multidimensional, esperanzadora, fraterna, caritativa, con apertura y actitud flexible, debido a que el mundo globalizado al que pertenecemos hace que las personas que conformamos las organizaciones, grupos o comunidades tengamos prioridades, intereses, necesidades y proyectos de vida muy divergentes y heterogéneos.

La necesidad de un diagnóstico acertado de nuestro ambiente se debe a que debemos tenemos claro que las acciones variarán de ambiente en ambiente pues deben ser compatibles con ese ambiente en particular y deben estar dentro del contexto de los intereses de las personas que los conformamos.

Métodos hay muchos. Les propondremos una de las herramientas de análisis y diagnóstico denominado F.O.D.A, entendiendo que existen otras y, con la libertad e iniciativa que nos caracteriza, también podremos utilizarlas si se adecuan más a nuestros objetivos.

F. O. D. A.

F: Fortaleza

O: Oportunidades

D: Debilidades

A: Amenazas

De estas cualidades o características de los ambientes, hay unas que se denominan " variables internas o endógenas" del grupo, comunidad o ambiente y otras que se denominan "variables externas o exógenas" del grupo, comunidad o ambiente.

Variables internas o endógenas: Son las fortalezas y las debilidades de ese ambiente en particular, son parte de los componentes internos de la organización y estos por ser propias de ese ambiente, son posibles de trabajar y modificar.

Variables externas o exógenas: Son las oportunidades y amenazas. Son todas aquellas variables que en su conjunto provienen del entorno, ellas están permanentemente presente en el entorno medio y en el entorno remoto. Algunas son controlables y otras se presentan fuera de control, ya que son imprevisibles, no detectables a corto ni a largo plazo y están fuera del radio de alcance de los integrantes de ese grupo o ambiente.VARIABLES INTERNAS O ENDÓGENAS:

FORTALEZAS

DEBILIDADES VARIABLES EXTERNAS O EXÓGENAS:

OPORTUNIDADES

AMENAZAS

Daremos un ejemplo para la mejor comprensión de la utilización de esta herramienta de diagnóstico basados en un ambiente laboral como puede ser una empresa de la cual somos empleados:VARIABLES INTERNAS O ENDÓGENAS:

FORTALEZAS:

Tiempo diario que compartimos con nuestros compañeros de trabajo

Grado de conocimiento que tenemos de nuestros compañeros de trabajo

Objetivos empresariales o administrativos comunes y conocidos por todos

Tareas comunes que realizamos

Meses o años que trabajamos con nuestros compañeros

Implementación y equipamiento seguro y adecuado

Respeto a los derechos laborales

Credibilidad de las personas

Confianza para presentar temas de conversación o actividades diferentes.

DEBILIDADES:

Falta de compromiso con los objetivos de la empresa por parte de los trabajadores

Trabajadores sin experiencia o sin capacitación

Deficiente manejo administrativo (falta de liderazgo)

Deficiente relación de coordinación entre los departamentos internos

Lugar de trabajo incómodo e inapropiado

Mal trato por parte de los jefes a los trabajadores

Incumplimiento de los derechos laborales

Poca confianza para presentar temas de conversación o actividades a realizar.

VARIABLES EXTERNAS O EXÓGENAS:

OPORTUNIDADES:

El beneficio directo e indirecto proveniente de las familias de los trabajadores y de las instituciones cercanas (Iglesia, junta de vecinos, cruz roja, etc.)

Posibilidad de capacitación de los trabajadores o regularización de sus estudios a través de franquicias tributarias u otras

Mejor calidad de vida de las familias de los trabajadores

Acceso a los beneficios previsionales

Acceso al mercado de capitales actuales en existencia (tarjetas de crédito, prestamos, etc.)

Posibilidad de compartir con trabajadores de empresas afines.

AMENAZAS:

Estabilidad Laboral

Grado de cesantía de la comuna o región (lleva al servilismo)

"Stress" de los trabajadores por largas jornadas de trabajo

Competitividad laboral

Exitismo y materialismo exacerbado de los trabajadores

Escasez de valores humanos y evangélicos

Falta de tiempo para el descanso, la diversión y la actividad social.

Al utilizar esta herramienta de análisis en nuestro ambiente, debemos desplegarlo a partir de estas cuatro dimensiones en combinaciones proporcionadas.

Algunas personas se apoyan más en sus fortalezas que en sus debilidades, así como hay otras que sólo se lamentan de sus debilidades. Es posible que otras estén a la caza de oportunidades que aparezcan y otras que sucumben ante los riesgos del entorno.

Por tanto, nosotros debemos estar preparados para "considerar que todo resultado depende del grado, enfoque y habilidad con los que asumiremos las fortalezas, hagamos esfuerzos para marginar las debilidades, aprovechemos las oportunidades y superemos las amenazas"

Entonces, frente a las decisiones y acciones estratégicas, primero debemos preocuparnos por las relaciones que deberemos adoptar frente al entorno y luego, tener una actitud asertiva en cada acción que determinemos realizar. Nada conseguiremos con las fortalezas si las empleamos descoordinadamente y muy poco obtendremos si identificamos las oportunidades pero no evaluamos las amenazas.

Como líderes del núcleo ambiental que, ayudados por la Gracia de Dios, formemos, no debemos olvidar:

Realizar un F.O.D.A como herramienta de diagnóstico

Utilizar el diagnóstico para preocuparse de las relaciones humanas que ofrece el ambiente

Determinar la metodología a usar en las reuniones de acuerdo a la realidad de nuestro ambiente

Fijar acciones estratégicas adecuadas a nuestro ambiente

Tener una actitud asertiva y clara para entregar u ofrecer las acciones a realizar

Determinar acciones para integrar más personas al núcleo si fuese necesario, o para la conformación de otros si se requieren

Y, por último, evaluar periódicamente las acciones realizadas para potenciar los aciertos y enmendar los errores. EL MÉTODO DEL MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD Y LOS NÚCLEOS AMBIENTALES

Siendo nuestro movimiento un movimiento de Iglesia, el objetivo último de nuestros núcleos ambientales será entonces el mismo que el de la Iglesia a la que pertenecemos: la inculturación del evangelio, la transformación los valores humanos en valores CRISTIANOS. Como seguidores de Cristo estamos llamados y enviados por ÉL a conformar su Reino de Amor y de Paz aquí en la tierra.

En la definición que de nuestro movimiento de cursillos de cristiandad aparece en IF y que hemos analizado en parte, también podemos leer: "Es un movimiento de Iglesia que, MEDIANTE UN MÉTODO PROPIO, posibilita... etc.", de aquí se desprende entonces que, al optar por ser líderes cursillistas de núcleos ambientales, este método nos da un marco de referencia para llevar a cabo nuestra misión fermentadora.

Como método se entiende la disposición adecuada de ciertos medios, claramente conocidos, para alcanzar con la mayor probabilidad de éxito, con la mayor rapidez y con la mayor perfección una meta propuesta. Para nosotros son la mentalidad y la esencia del MCC hechas vida, hechas realidad.

No se trata de una aplicación espontánea, caprichosa y acrítica, dejada a merced del gusto personal o de la improvisación del momento; se trata de una aplicación pensada, planificada y realizada con vistas a una mayor eficacia.(IF 157)

El método del movimiento de cursillos de cristiandad nos ayudará en la búsqueda de nuestro propio ser cristiano, pues nada podremos hacer, si primero no somos, y sólo entonces, tomados de SU mano, impregnaremos los valores evangélicos en nuestros ambientes, seremos la sal de la tierra y la luz en el mundo.CARACTERÍSTICAS DEL MÉTODO DEL MCC:

Las características del método del movimiento de cursillos de cristiandad debemos considerarlas en todo momento pues traspasarán y deberán estar presentes permanentemente en todo nuestro quehacer ambiental. Estas son las siguientes:

1.- Kerigmático: Esta característica es "clave esencial" en nuestra labor ambiental que nos induce a realizar una "proclamación jubilosa de la buena nueva llevada a cabo por nosotros como sus testigos invitando al hombre y la mujer de nuestros ambientes a iniciar su camino personal de conversión". Es importante tener presente aquello que con frecuencia se nos recuerda de que se escucha más a los testigos que a los maestros; y, si se escucha a los maestros, es porque son testigos.

2.- Cristocéntrico: Cristo es el núcleo de nuestro mensaje, Cristo es el núcleo de nuestros núcleos ambientales.

3.- Testimonial: El testimonio es vida, por ello intentemos vivir la vida de Cristo en forma sencilla y espontánea, mostrando con hechos de la vida diaria que nuestros valores humanos están impregnados de los valores evangélicos de tal suerte que, nuestra sola presencia en ese ambiente en particular, sea el punto de partida para conseguir las metas que nos hemos propuesto los componentes del núcleo para nuestro entorno.

4.- Personal: Debemos preocuparnos por elegir los objetivos analizando claramente la realidad de cada hombre y mujer que componen nuestro ambiente, para que nuestra proclamación de la buena nueva sea recibida mediante el trato personal y el testimonio personal.

5.- Es camino para la conversión: Al mostrar a través de acciones concretas en nuestro ambiente la persona de Jesús y su enseñanza, estaremos invitando a los hombres y mujeres , motivo de nuestra preocupación, a encontrarse con Cristo y consigo mismo, facilitando el inicio y progreso de su propia conversión.

6.- Comunitario: El método nos invita a no realizar esta labor solos, por ello formamos nuestros núcleos ambientales, y juntos, acompañamos a los hombres y mujeres en su búsqueda de la verdad, búsqueda de Cristo. Por lo demás, "Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt 18,20)

7.- Inductivo: Al igual que el MCC, que nace y aprende a caminar en la vida, sacando experiencia de cada día iluminado por el evangelio, así también nuestros núcleos y nuestro accionar evangelizador deberán estar atentos para reorientarse y modificar los criterios, las estrategias y los objetivos cada vez que sea necesario para una mejor consecución de las metas.

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad , su mentalidad, su esencia y su finalidad, podremos hacerlo vida, apoyados en su método, que nos dará los criterios básicos para todo nuestro quehacer cristiano a nivel personal, procurando nuestra propia metanoia y, a nivel ambiental, siendo los fermentos de evangelio que el mundo y nuestra Diócesis de Valparaíso necesitan hoy.

Por ello, los invitamos fraternalmente a tomar nuestros puestos en la tarea evangelizadora; los invitamos , sabedores de la necesidad urgente de la Palabra Salvadora de Cristo en nuestros ambientes, a esforzarnos en formar nuestros núcleos ambientales y responder al llamado de Cristo: ..." Mientras vayan caminando, proclamen que el Reino de Dios esta cerca"...(Mt 10,7)

BIBLIOGRAFÍA:

1.- La Nueva Biblia Latinoamericana

2.- Documentos del Concilio Vaticano II

3.- Exhortación Christifideles Laici

4.- Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte

5.- Catecismo de la Iglesia Católica

6.- MCC Instrumento de Renovación Cristiana Mons. J Hervàs

7.- Génesis y Teología del Cursillo de Cristiandad M A Saiz

8.- Ideas Fundamentales del MCC.