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EL MCC Y LA NUEVA EVANGELIZACIÓN Imprimir E-Mail
Escrito por Corresponsal   
 

I.- INTRODUCCION.-

Uno de los llamados mas reiterados que nos ha venido haciendo Juan Pablo II desde los inicios de este tercer milenio es a comprometernos en una Nueva Evangelización que traiga las riquezas de la presencia de Cristo a los hombres y las culturas de estos tiempos, y nuestro Movimiento, que al definir la importancia de su método señala que: "Dentro de la acción pastoral, el MCC. se ofrece a la Iglesia a través de su Método, como un servicio, en esta hora trascendental de la NUEVA EVANGELIZACION"(IFMCC.Nº 162), no podría dejar de sentirse particularmente interpelado.

II.- MARCO DOCTRINAL.-

Evangelizar es anunciar el Reino de Dios y el gran don de la salvación en Cristo, don que va a consistir en "liberación de todo lo que oprime al hombre... sobre todo liberación del pecado y del maligno, dentro de la alegría de conocer a Dios y de ser conocido por Él, de verlo, de entregarse a Él" (Paulo VIº.- EN.9). La evangelización, que no será otra cosa que entregar a Jesús mismo, "Evangelio de Dios" ( (Paulo VIº.- EN.7), con la totalidad de su mensaje integral y con todas las riquezas de su gracia salvadora, deberá ser por lo tanto, un anuncio gozoso, un "buen anuncio" que el Señor, mediante su propio testimonio y por un mandato expreso, nos va a dejar como misión: "Debo anunciar también el reino de Dios a las demás ciudades, porque para esto he sido enviado"(Lc.4,43); "Como el Padre me envió a mí, así os envío yo a vosotros"(Jn.20,21); "Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos míos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado" (Mt.28,18-20).

A la Iglesia, a través de sus distintas instancias y recursos le corresponderá, como lo va a confirmar la tradición cristiana, "se confía la luz de Dios, y por consiguiente la sabiduría de Dios que salva a todos los hombres: "grita en las calles y en las plazas levanta su voz. Desde lo alto de los muros llama, a la entrada de las puertas de la ciudad pronuncia sus discursos" (Prov.1,20). Efectivamente, la Iglesia predica la verdad en todas partes" (San Ireneo de Lyón, Adversus haereses, 5,20,1), ser la depositaria y la administradora de este mandato, tarea en la cual estará llamada a buscar formas, alternativas, métodos y estrategias que vayan respondiendo en los distintos momentos de la historia a los requerimientos del hombre, para que éste pueda recibir, entender y acoger el Mensaje como el Señor lo espera.

Ahora bien, el MCC. como Movimiento de Iglesia, "comprende y acepta que la NUEVA EVANGELIZACIÓN propuesta por el Papa como tarea a la Iglesia Universal, debe evangelizar el actual proceso de unificación cultural planetaria, teniendo en cuenta la diversidad de características, situaciones y problemas, con una acción plural, diversificada e inculturada; y al mismo tiempo en una acción integrante y complementaria en la unidad de la Iglesia salvíficamente universal" (IFMCC.Nº 658) y desde esta perspectiva ratifica y cimienta con mayor fuerza su finalidad última de "fermentar de evangelio los ambientes.

En la medida en que nos va quedando claro que la Iglesia tiene como misión primordial la de llevar a todos y a cada uno al encuentro vital con Jesucristo, quienes hemos recibido el regalo del Señor de haber sido llamados un día a vivir un Cursillo de Cristiandad, deberíamos estar dispuestos a asumir o renovar con mas fuerza el compromiso que en él hicimos - "Cristo Cuenta Contigo", Y Yo con su Gracia" – Si se nos ha brindado la oportunidad de vivir la experiencia gozosa de que Cristo es la Buena Noticia del Padre, vamos a tener el compromiso de acercarnos con renovado ardor a quienes aún no lo conocen, para anunciarles que ¡Cristo está vivo! y que nos busca para darnos vida; que El continúa obrando en la Iglesia y en el mundo por medio del Espíritu de Pentecostés. El núcleo de la Nueva Evangelización ha de ser entonces "el anuncio claro e inequívoco de la persona de Jesucristo, es decir, el anuncio de su nombre, de su doctrina, de su vida, de sus promesas y del Reino que El nos ha conquistado a través de su misterio pascual" (JP.IIº.- Eclessia in América Nº 66).

Ahora bien para que esta tarea logre sus objetivos deberá hacerse bajo ciertas condiciones:

a) Teniendo muy en cuenta que, como nos lo han venido diciendo los últimos Papas, un rasgo propio y característico de la Nueva Evangelización deberá ser el de la renovación de los métodos y de las expresiones que es necesario considerar en la proclamación de la Palabra. En un mundo multiétnico y pluricultural, en un mundo en que tenemos proponer el Evangelio a los jóvenes, a la mujer, a trabajadores y empresarios, a técnicos y científicos, en que tenemos que proponerlo a través de los medios de comunicación social, la radio, la televisión o el ciberespacio, será necesario, al igual que Jesús que lo hagamos hablando en cada caso el lenguaje y con los recursos de estos distintos destinatarios.

b) Con un acento marcadamente testimonial, poniendo el acento tanto en los contenidos de la fe como en las actitudes del evangelizador. El testimonio de nuestras vidas, auténtico y atrayente, personal y comunitario, reflejando las opciones y el estilo, la entrega y la fuerza liberadora, del mismo Jesús, deberá siempre avalar la verdad de nuestro anuncio. "Recibirán el Espíritu Santo... y serán mis testigos... hasta los últimos confines de la tierra"(Hech.1,8)...

c) Con una actitud misionera. Lo propio del encuentro con Jesucristo vivo es que se transforma en un llamado a la misión. Más aún, la misión es un criterio de verificación de cuán genuina ha sido la experiencia de encuentro con el Señor. Una fe que sólo mira a su propia conveniencia es inmadura o simplemente no es cristiana. Un pueblo creyente que sólo se preocupa de sus intereses aún está anclado en la adolescencia de la fe. La Iglesia peregrina es misionera por naturaleza.

 

d) Con un espíritu de inculturación. La inculturación, es tarea propia de quienes anuncian la verdad del Evangelio teniendo en cuenta los modos de pensar, sentir, expresar y celebrar propios de una cultura particular. Hoy tenemos un gran desafío. Hay una cultura global y planetaria que trae consigo muchos bienes, que nos abren la mentalidad y el corazón, pero que también atenta contra valores muy queridos que forman parte del alma universal y local de nuestros pueblos cuya cultura tiene un sustrato católico. Como siempre habrá que discernir los rasgos de esta nueva cultura para descubrir y explicitar en ella la presencia del Señor que sigue guiando la historia. "La evangelización que asume el MCC., como parte de la Iglesia, tiene como finalidad evangelizar la cultura y las culturas del hombre. La cultura es la matriz, el conciente o subconsciente cultural que legitima los sistemas políticos, sociales y económicos y las estructuras de justicia... Por ello, solo en la inculturación del Evangelio desde dentro y a través de la cultura, la fe cristiana llega a hacerse histórica, creadora de historia y renovadora de sistemas y estructuras" (IFMCC.Nº657)

Con motivo de las celebraciones conmemorativas de los 500 años de la evangelización de América, el Papa convocó a América Latina y a toda la Iglesia a una "Nueva Evangelización". "Nueva en su ardor, en sus métodos, en su expresión".(Cfr.Juan Pablo II, Alocución al CELAM, Puerto Príncipe, Haití, 9/3/1983, III.).

¿En que va a consistir esta "novedad" que plantea el Papa?, ya que estamos claros que no se trata de nuevos contenidos de la fe, o de cambios en la misma, ya que la Verdad es eterna e inmutable, porque "Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre" (Cfr. Juan Pablo II, Discurso inaugural, Santo Domingo, 12/10/1992, 7.). Él es la Verdad eterna que se manifiesta en la plenitud de los tiempos, ni se trata tampoco de quitar del Evangelio aquello que pareciera difícilmente asimilable a la mentalidad moderna, ya que como el mismo Papa lo ha advertido "no es la cultura la medida del Evangelio, sino Jesucristo la medida de toda cultura y de toda obra humana»(Cfr. Juan Pablo II, Discurso inaugural, Santo Domingo, 12/10/1992, 6.)

Se trata entonces de que conservando firme el contenido del mensaje, su integralidad y la proclamación del mismo, ser capaces de confrontarlo con las variantes culturales de lenguaje, de sensibilidad, o de requerimientos que el hombre tiene en estos tiempos. En cuanto al lenguaje, porque algunos términos, con el pasar del tiempo, se van haciendo menos inteligibles o van cambiando de significado; de sensibilidades culturales, porque algunas manifestaciones hechas con un determinado y muy buen propósito, pueden en la realidad aparecer como desviaciones incomprensibles por el cambio de las circunstancias; de necesidades, por cuanto algunos períodos históricos y ambientes culturales pueden marcar la urgencia de resaltar particulares acentos, por podría ser por ejemplo en nuestros días el tema de la familia, o la libertad de educación, o el respeto a la vida en todas sus fases, o el ámbito de lo bioético, o los derechos humanos.

La Nueva Evangelización es necesaria además porque en la sociedad secularizante en que estamos inmersos hay grupos todavía no alcanzados por la novedad del Evangelio, ateos prácticos, indiferentes satisfechos y muchos hombres que, por ignorancia, no practican aquella fe de la cual son de todas maneras destinatarios.

Todo esto exige entonces de nuevos conocimientos, y de un nuevo ardor para imprimir en la acción apostólica ese "impulso nuevo, capaz de crear tiempos nuevos de evangelización en una Iglesia todavía más arraigada en la fuerza y poder perennes de Pentecostés" (P.VIº.- EN.Nº2). Una evangelización nueva en su ardor va a presuponer una sólida fe, una intensa caridad pastoral y una gran fidelidad que, bajo la acción del Espíritu Santo, generen una mística y un incontenible entusiasmo en la tarea de anunciar el Evangelio. "La verdad de Cristo ha de iluminar las mentes y los corazones con la activa, incansable y pública proclamación de los valores cristianos"(JP.II, Santo Domingo.- Discurso inaugural, 12/10/1992, Nº10).

Esta insistencia del Papa en la necesidad de una Nueva Evangelización se va a fundamentar entre otras razones en la expansión planetaria de la modernidad y la gran crisis histórica de la cultura en que vivimos. No es necesario observar mucho para constatar como la modernidad está desarrollando la autonomía de la razón muchas veces hasta niveles irracionales, pretendiendo cifrar "la felicidad cabal del hombre", en un progreso sin fin, por el dominio de la ciencia y de la técnica, como última fase de los avances del ejercicio racional autónomo. Una cultura de este tipo si bien es cierto puede obtener alguno logros estupendos, lleva también muchas veces a nefastos resultados y catastróficos fracasos, que van produciendo en el hombre el hastío y van precipitando las crisis culturales. "La irracionalidad comienza cuando la razón renuncia a criticarse a sí misma, quizás por el temor de encontrar sus límites y de tener que reconocer los horizontes infinitos del Espíritu. La razón autónoma individual ha producido un individualismo incontrolable con fatales repercusiones en el orden ético y con prescindencia cada vez mayor de todo orden moral. Se excluyen las referencias a todo "mito" religioso. El corte con la metafísica y con la trascendencia es cada vez más absoluto". (Cardenal Darío Castrillón Hoyos.- "Nueva Evangelización y nuevas tecnologías: un desafío para el Pueblo de Dios".- 29 de mayo de 1998).

Los Movimiento de Iglesia, maravilloso regalo del Espíritu Santo en este el Siglo XX, como lo ha venido reconociendo reiteradamente Juan Pablo II, son un medio efectivo a través de los cuales los laicos van a relacionar el Evangelio con sus vidas y con las de los demás. Ellos al convertirse en estilos de vida para sus miembros, junto con llevarlos hacia la conversión personal, hacia un más profundo aprecio de los sacramentos y entregarles una espiritualidad aplicable a las distintas circunstancias de sus vidas, los llenan del celo de llevar a otros a conocer mejor a Jesús.

Este es el marco entonces en que deberá situarse la responsabilidad evangelizadora de la Iglesia, y por ende el marco de los Movimientos de Iglesia, en el cual Cursillos de Cristiandad deberá reconocer su rol. Con la modernidad ha nacido un hombre nuevo, con una nueva cultura que será el gran reto para la evangelización. Este hombre que verá enfrentada su libertad con múltiples opciones valóricas, éticas, religiosas etc, será el nuevo desafío de la Iglesia, frente al cual va a urgir a sus desafíos. "El Cursillo de Cristiandad es un maravilloso instrumento de evangelización, que toma a cada individuo tal como es, y le sitúa de ordinario en condiciones de colaborar con la acción de Dios, en comunión con los hermanos, con vistas a su constante promoción cristiana y evangelizadora" (IFMCC.Nº240)

 

El Espíritu Santo es "el agente principal de la Nueva Evangelización2 (JP.IIº.- TMA. Nº18). Cursillos, pretende ser una particular sensibilidad a todo lo que el Espíritu dice a la Iglesia, y por lo tanto, la vocación particular de sus dirigentes en lo que a la Nueva Evangelización se refiere estará en discernir lo que sugiere el Espíritu Santo, con la convicción de que «la humanidad, a pesar de las apariencias, sigue esperando la revelación de los hijos de Dios y vive de esta esperanza, como se sufren los dolores del parto, según la imagen utilizada con tanta fuerza por San Pablo en la Carta a los Romanos (Cfr.Rom.8,19-22; JP.IIº.- TMA. Nº18).

San Pablo, Patrono de los Cursillos nos da algunas pistas de cómo realizar esta vocación a la Nueva Evangelización, cuando nos relata haber encontrado un altar con una inscripción: que decía: "Al Dios desconocido"». Para él, al edificar este altar, tal vez quienes lo hicieron obedecían a un temor supersticioso de haber olvidado a algunos dioses. Sin embargo invirtiendo el sentido de la inscripción nos muestra lo que debemos hacer: "Pues bien, lo que adoráis sin conocer, eso os vengo yo a anunciar" .Pablo se presenta con su autenticidad de apóstol: "Yo vengo y voy a anunciarlo". El kerygma tiene siempre este peso, esta seriedad. El Evangelio es la Buena Nueva de la salvación. Él defiende el destino de la persona. Pero Pablo lleva también a sus oyentes a una toma de conciencia: "lo que ustedes adoran sin conocer, eso es lo que les vengo a anunciar". El kerygma tiene en el corazón humano piedras de toque, estas aspiraciones religiosas que sólo encontrarán su sentido y su manifestación a la luz de la revelación.

 

III.- ESTRATEGIA METODOLOGICA.-

Pues bien, a la luz de estas breves reflexiones y concientes de que "El dirigente de Cursillos instrumento en manos del Espíritu Santo, es el agente principal de la evangelización"….y su principal actitud debe ser caer interiormente de rodillas, profundizar en un sentido de humildad y, sabiéndose mero instrumento bajo la acción discreta del Espíritu….dejarse guiar prudentemente por El, como inspirador decisivo de sus iniciativas y de su actividad evangelizadora" (Cfr. IFMCC.Nº 252) cabría preguntarse

1.- La formación que el MCC. está dando a sus Dirigentes en el Poscursillo, ¿permite que estos puedan desarrollar una mentalidad de cambio y una capacidad de riesgo, que los haga asumir con la fuerza y dinámica necesaria las tareas de la nueva Evangelización?

2.- Los Dirigentes del MCC. en cada Diócesis ¿conocen, estudian y como consecuencia de ello tratan de encarnar las conclusiones de los Encuentros Nacionales e Internacionales que en materia de evangelización ha venido tomando el Movimiento a lo largo del tiempo?

3.- ¿Que fallas en la acción de nuestros Secretariados, o tal vez de nuestros dirigentes impiden hasta hoy que el MCC. pueda mostrar y "encantar" al mundo con un Cristo siempre vigente?

 

- ¿Pobreza en la Oración?

- ¿Falta de Estudio y conocimientos?

- ¿Carencia de mentalidad de cambio y capacidad de riesgo?

- ¿Testimonio de vida insuficiente?

- ¿Renovación tardía de los dirigentes por descuido en la preparación de "torres de relevo"?

- ¿Renuencia al compromiso con los distintos ámbitos de la vida laical?

- ¿Incapacidad para inculturar el Evangelio en el mundo de la posmodernidad?

 

4.- ¿Como dirigentes del MCC. en nuestra Diócesis estamos aprovechando como corresponde los instrumentos que Dios nos ha regalado como la Escuela y los medios de perseverancia para hacer vida "la fermentación evangélica de los ambientes" a través de los núcleos de cristianos?. ¿Si no ha sido así, que razones han existido para que ello no se haya concretado.

 

 

Eugenio y Ticó Severin

21 de Marzo 2005

 
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