Esta asamblea fue dirigida por los nuevos Presidentes Francisco Zúñiga y Gardenia Reyes, quienes dieron la bienvenida a todos siendo portadores del cariñoso saludo de nuestro asesor Diocesano Padre Gerhard Franck, quien por impostergables compromisos pastorales se excusó de asistir. Al inicio de la asamblea, tuvimos la grata y sorpresiva presencia de nuestro Obispo Francisco Javier Stegmeier, quien entregó un breve mensaje de bienvenida a la numerosa concurrencia, haciendo énfasis en la importancia que reviste la renovación del hombre en el M.C.C.  Luego de la oración de inicio se hizo una revisión conjunta al “Plan de Trabajo 2010”, a sus objetivos centrales y cronograma anual de actividades, el cual tuvo muy buena acogida, dejando establecido que cada vocalía diocesana canalizará con sus pares zonales su trabajo específico, canalizándose así a las bases de cada centro. También cabe destacar en esta oportunidad el recambio importante de Dirigentes nuevos que fueron llamados por Cristo, los cuales se mostraron comprometidos y dispuestos a trabajar por esta causa común de ser Discípulos Misioneros.  Una vez terminada la primera parte de trabajo, se dio paso a la Eucaristía, la cual fue presidida por el Párroco de Licán Ray, Pbro. José Neira, a quien agradecemos su permanente apoyo y disposición. Como es tradicional, en esta asamblea se hizo entrega de los talonarios de Nuestra Gran Rifa Diocesana, recibiendo a su vez la fraterna colaboración de los centros en la donación de los premios a sortear. Luego del almuerzo se realizó un trabajo conjunto del Secretariado Diocesano y los cuatro equipos zonales, en donde se entregaron objetivos claros y puntuales por parte de las Vocalías Diocesanas, para que el trabajo a desarrollar sea mancomunado.  Agradecemos al Señor por este hermoso encuentro, bendecido con una gran asistencia de dirigentes, que demuestra una vez más la disposición de los cursillistas de nuestra diócesis al servicio del Señor, nuestra iglesia y nuestros hermanos. ¡De Colores! |